En 2011, el acceso a los ordenadores y al internet nos parece natural, como si fuera adquirido desde siempre y para siempre.
Sin embargo, a finales de los años 1950, los ordenadores costaban millones de dólares, y solo la élite podía acceder a los ordenadores.
Los hackers reprochaban a empresas como IBM su burocracia que sólo permitiera el acceso a algunos privilegiados y que impedía los hackers acercarse para experimentar y aprender.
Querían un acceso directo al ordenador, sin intermediario para una inmersión completa en la máquina, para poder hacer lo que más les importaba : Programar experimentar modificar optimizar. En una palabra, querían hackear libremente.
De esta directiva, y entonces irónicamente en reacción a las restrictivas barreras de acceso que pusieron administraciones y empresas como IBM, nació el ordenador personal a finales de los años 1970.


