Fieles al imperativo Hands-on, los hackers aprenden con experimentos. Siguen sus impulsos salvajes para domar el nuevo territorio del ordenador.
A nivel jerárquico, las comunidades hackers tienen una estructura plana, sin jefes, donde no hay un hacker encima de otros. Los miembros están valorados a base de su aportación en proyectos y contribuciones en la comunidad. El merite les da un poder de influencia.
Por ejemplo, los hackers del MIT admitieron a Peter Deutsch cuando tenia tan 12 años, solo porque supo demostrar su motivación de aprender y su conocimiento de los ordenadores.
Muchas comunidades actuales – como el excelente sitio de hacker StackOverflow.com, o el sitio de información hacker slashdot se basan en la meritocracia .
Sin embargo, nunca hubo una mujer hacker, probablemente debido al excesivo sexismo de la comunidad, la timidez de sus miembros hacia las mujeres o quizás a sus ritos tan particulares.


