En 1960, los ordenadores representaban un nuevo universo por descubrir, con infinidades de posibilidades. Permitían extraerse de su realidad familiar a veces limitada lo que justifica la fascinación que pudieron ejercer sobre ciertos hackers desde su infancia.
Atraídos por los ordenadores y la escritura de código genial, los hackers fueron los exploradores tecnológicos de ese nuevo continente.
Hablar de Entusiasmo de los hackers por los ordenadores es un eufemismo. Es la característica común en todos los hackers, se trata de una Pasión devorante que aparece en cada línea del libro de Steven Levy. Es el combustible que les permite ir mas allá y lograr lo imposible en los años 1960 y 1970.
La pasión se materializa con el imperativo Hands-On que traduce la prioridad exclusiva y la necesidad absoluta para los hackers de poder acceder en cualquier momento al ordenador, con el único fin de gozar :
Aprender algo, experimentar algo, mejorar algo, solucionar algo.
La acción en sí no es lo importante, y refleja toda la ambigüedad de la palabra hacker. Lo único importante es hacer algo – llamado hackear – relacionado con controlar la maquina, como aprender del sistema, solucionar un problema, mejorar una herramienta existente, o crear una nueva herramienta pero algo siempre para mejorar, perfeccionar la conexión con la máquina.
“Hacking is the most important thing” es lo que mejor describe a los hackers.
“The unique, correct elegant solution … the thing that satisfied all the constraints at the same time, which everyone seemed to believe existed for most problems”
Esa indefinición de la palabra ejerció probablemente una atracción sobre los hackers, que podían experimentar más libremente que con cualquier otra actividad cuya definición es más precisa. No tenían que comprobar si los experimentos entraban en una definición para decir “estoy hackeando”.
De manera mas general, eran atraídos por los sistemas complejos, como por ejemplo la red telefónica, la música (especialmente una música “matemática” como Bach), el ajedrez, el ping-pong, o incluso la comida china. Cualquier sistema complejo en el cual la previsión del resultado es un juego.


